Prueba de la gama de frecuencias bajas (10-200 Hz)

Antecedentes

Los humanos oyen frecuencias desde 20 Hz hasta 20.000 Hz. El límite más bajo, 20 Hz, con una longitud de onda de casi 20 metros, es una frecuencia que sentimos más que oír realmente. Esta prueba le ayuda a determinar el límite más bajo de la extensión de frecuencias de su sistema de audio.

Debido a su mayor longitud de onda (casi 20 metros a 20 Hz), para conseguir un alto rendimiento en las frecuencias bajas suelen ser necesarios grandes transductores (subwoofers). Los auriculares o cascos, tienen menos problemas para reproducir esas bajas frecuencias a pesar de su pequeño tamaño: al sellar el canal auditivo, crean un volumen que actúa como una cámara de presión. Este fenómeno es totalmente diferente de lo que se oye cuando se escucha un altavoz al aire libre. Sin el efecto cabina -otro nombre para el mismo fenómeno- los auriculares apenas producirían graves.

Un espacio sellado, o cámara de presión, eleva las frecuencias bajas en 12 dB/octava por debajo de una frecuencia relacionada con las dimensiones del volumen encerrado. Con un canal auditivo de unos 2 cm de longitud, esta frecuencia mágica se sitúa en unos 5 kHz. Con más de cinco octavas que separan la gama de graves de esta frecuencia, ¡imagínese el aumento de graves!