¿Cuándo se hacen cosquillas a los bebés?

Ahora mismo puedes estar pensando que todo esto es un poco ridículo. ¿Qué hay de malo en las cosquillas? Quiero decir, tu hijo se ríe cuando le haces cosquillas, y todo es un poco de diversión inofensiva, ¿verdad? Bueno…

Reírse cuando se le hacen cosquillas es algo así como una respuesta automática con la que uno viene preprogramado cuando nace. Piensa en ello como algo adyacente a estornudar o toser. No se puede controlar realmente, al menos no sin un gran esfuerzo. Sabiendo esto, resulta un poco más evidente que las cosquillas no constituyen necesariamente una experiencia agradable para tu hijo. De hecho, muchos niños dicen haber tenido experiencias dolorosas aunque se hayan reído.

Las cosas se ponen aún peor cuando se piensa en el hecho de que, debido a la respuesta automática de la risa incontrolable, su hijo no puede decirle que realmente no está disfrutando de la experiencia. También hay una tendencia social a seguir haciéndole cosquillas a alguien si intenta escapar o te pide que pares porque se está riendo y parece que es un buen momento, lo que no ayuda.

Todo esto nos lleva a la pregunta obvia: ¿tiene algún sentido hacerle cosquillas a un bebé? Algunos estudios indican que las cosquillas pueden acelerar el desarrollo del habla o, en otras palabras, hacer que el bebé hable antes. Sin embargo, esto sólo es cierto en parte. De hecho, lo que hace que tu hijo hable antes no son estrictamente las cosquillas, sino el contacto físico en general. Los bebés tienen un poderoso sentido del tacto, y la sensación del tacto se ha relacionado con un desarrollo más rápido de las habilidades lingüísticas.

En la práctica, esto significa que debes asociar algunas palabras o sonidos con determinadas sensaciones cinestésicas. Por ejemplo, tocar la barbilla de tu hijo mientras dice una palabra debería llevarle a aprender a abrir la boca y decir esa misma palabra después de algunas repeticiones.

Por otro lado, existe el rumor de que hacer cosquillas a tu hijo le hará tartamudear más adelante, lo que disuade a algunos padres de hacer cosquillas a sus hijos en absoluto. Sin embargo, debes saber que este rumor no tiene fundamento y que no hay pruebas reales que lo respalden. La tartamudez suele empezar a manifestarse en una fase temprana del desarrollo del niño, pero aún no se han descubierto las causas de forma concluyente.